Efectos sobre la fauna

Borneo y Sumatra constituyen una de las regiones con más biodiversidad del planeta. Más de 300 000 especies animales han sido encontradas en sus bosques. Actualmente un tercio de las especies de mamíferos de Indonesia están en peligro crítico debido al desarrollo insostenible de los cultivos que están sustituyendo sus hábitats. Además de los animales heridos, muertos y desplazados por la perdida de hábitat, los cultivos de aceite de palma y la red de carreteras construídas para facilitar los trabajos incrementan la accesibilidad de los cazadores furtivos y traficantes de fauna salvaje. Los animales son capturados y vendidos como mascotas o en el mercado internacional ilegal de especies o son matados para vender sus partes.

 

Si el ritmo de deforestación continúa, los orangutanes podrían

extinguirse en la naturaleza en los próximos 10 años, y los tigres

de Sumatra en menos de 3 años.

Los orangutanes

El orangután ha llegado a ser el icono de la deforestación de Borneo y Sumatra. Su situación es representativa de otras miles de otras especies que se ven arrastradas al mismo destino en el sudeste asiático. Entre 1000 y 5000 orangutanes mueren cada año como consecuencia de la pérdida de hábitat.

 

Alrededor de 50 orangutanes son asesinados cada semana debido a la deforestación.

Sumado a las muertes directas por inanición, muchas veces sufren tratos crueles, siendo quemados vivos, asesinados con machetes, pistolas y otras armas. En muchos casos las compañías de aceite de palma dan recompensas por los orangutanes ya que son considerados una peste debido a que a menudo destruyen las plantas de palma jóvenes para encontrar comida. Son atropellados por las excavadoras, rociados con gasolina y quemados vivos, capturados, torturados, golpeados, disparados con armas y asesinados.

En otros casos, los orangutanes entran en los pueblos o vagan por otras plantaciones locales en busca de alimento. Las madres son disparadas y sus bebés vendidos, dado que son de gran valor en el mercado negro de mascotas, y generalmente son mantenidos en cautividad en condiciones horribles o utilizados como entretenimiento en parques o zoos en otros países.

 

Más de 50 000 orangutanes ya han muerto como consecuencia de la deforestación

provocada por los cultivos de palma aceitera en las últimas dos décadas.

 

La muerte de miles de orangutanes no sólo les afecta como especie, sino que tiene un gran efecto a nivel global, ya que juega un papel vital en el mantenimiento de la salud de los ecosistemas. Un ejemplo de ello es la dispersión de semillas de especies vegetales, muchas de las cuales sólo pueden germinar tras pasar por el tubo digestivo de esta especie, por lo que este primate es esencial para la existencia del bosque.

Otras especies

 

Sólo en Kalimantán (Borneo Indonesio) al menos 236 especies de plantas y 51 de animales se enfrentan a la extinción debido a la conversión masiva de los bosques en plantaciones de palma.

Entre ellas se encuentra el Elefante Pigmeo, el Tigre de Sumatra, el Rinoceronte de Sumatra, el Oso Sol, la Pantera Nebulosa, el Tapir Malayo, el mono Proboscisgibones y muchas más.