Hábitos de consumo

El cambio comienza en ti. Como consumidor, puedes ayudar a reducir tu contribución al conflicto del aceite de palma simplemente cambiando algunos modos de vida.

Comprueba los ingredientes.

El origen de las grasas vegetales es obligatorio por normativa en Europa en los productos alimenticios, pero no en los cosméticos, a partir de diciembre de 2014. Por ello, en estos productos es más fácil saber si llevan aceite de palma o alguno de sus derivados.

Compra sólo productos que no tengan aceite de palma producida de forma no sostenible.

Las certificaciones sólo funcionarán si los consumidores muestran que sólo comprarán productos que contengan aceite de palma de productores certificados.