¿Qué es la RSPO?

Roundtable on Sustainable Palm Oil (Mesa Redonda sobre el Aceite de Palma Sostenible) es una organización sin ánimo de lucro que pretende unir a todos los sectores de la industria del aceite de palma y grupos interesados: productores, distribuidores, fabricantes y ONGs sociales y medioambientales.

 

Ha creado un sistema de certificación de aceite sostenible (CSPO), que establece criterios y sistemas de auditoría que pretenden garantizar que la producción respete los derechos laborales y de las comunidades indígenas, que no se ocupen nuevas zonas de elevado valor medioambiental y que no se amenace la biodiversidad, además de promover prácticas agrícolas más limpias.

Es actualmente la mayor organización enfocada a la sostenibilidad dentro del sector del aceite de palma, por lo que algunos creen que tiene el potencial de prevenir la deforestación en la industria. Sin embargo, sus estándares no prohíben realmente la deforestación o destrucción de las turberas para el desarrollo de las plantaciones de palma aceitera.

 

La pertenencia a la RSPO no implica la producción o utilización de aceite de palma sostenible, aunque teóricamente sí la intención de avanzar hacia ello.


Los miembros de la RSPO deben informar anualmente de forma trasparente y permitir a la organización que controle sus progresos hacia la certificación. A pesar de que los primeros pasos de la RSPO fueron considerados por organizaciones como GreenPeace una campaña de lavado ‘verde’ de imagen, poco a poco los controles a las empresas y el seguimiento de sus estándares se van acercando a sus objetivos iniciales. No obstante, aún queda un largo camino que recorrer para que las empresas pertenecientes a la RSPO sean estrictos en el cumplimiento de sus criterios y marquen unos objetivos que se acerquen más a una verdadera producción respetuosa con el medio ambiente y los derechos humanos.

Los miembros sólo se comprometen a trabajar con vistas a conseguir la sostenibilidad a medio-largo plazo, no en la actualidad.

El ser miembro de la RSPO, o ser suministrado por un miembro, no es garantía de sostenibilidad.

 

Hasta que todos los miembros de las compañías de la RSPO no empiecen a producir Aceite de Palma Sostenible Certificado (CSPO) 100% trazable, tal como se han comprometido, es difícil confiar plenamente en cualquier compañía. De hecho, una de las principales críticas a la RSPO es que aún permite plantar palma aceitera en turberas o zonas pantanosas, clarear bosques secundarios y utilizar las quemas como método de eliminación de restos vegetales. Esta es una gran preocupación para los grupos medioambientales y las ONGs, debido al papel que las turberas juegan en el almacenamiento del carbono y al tipo de ecosistema que constituyen, la importancia de los bosques secundarios en el mantenimiento de la biodiversidad y la relación entre los incendios sobre la emisión de gases de efecto invernadero.

Además, a pesar de que las compañías miembro de la RSPO sostienen que están comprometidas con el aceite de palma sostenible, muchas no cumplen sus compromisos con la RSPO. Esto es lo que ocurre con algunas de las mayores compañías productoras de aceite de palma. A pesar de la certificación RSPO, las prácticas destructivas siguen teniendo lugar.

Por otra parte, la dinámica de la RSPO, cuyas decisiones deben ser tomadas por consenso por todos los miembros, hace que cualquier cambio requiera mucho tiempo y ralentiza las posibilidades de progreso.

Mientras la RSPO no tome decisiones firmes, los bosques tropicales seguirán cortándose a mayores velocidades.

No obstante, a pesar de que la RSPO no es la panacea, es todo lo que existe actualmente para controlar la producción de aceite de palma y es el primer paso para exigir la sostenibilidad.

La RSPO es actualmente el único organismo que promueve un estándar de sostenibilidad respecto a la industria del aceite de palma, incluyendo a todos aquellos implicados en la cadena de producción, desde cultivadores y productores hasta proveedores, compradores y fabricantes, e incluso miembros de la sociedad civil y ONGs.

La gran cantidad de miembros adheridos, pertenecientes a multitud de países, hace que cualquier decisión tomada en su seno se traslade a toda la industria de la palma a nivel mundial.

Por otra parte, la inclusión de miembros representantes de organizaciones conservacionistas y de derechos humanos hace que las exigencias de sostenibilidad permanezcan activas, avanzando hacia unos estándares cada vez mayores.

A pesar de que la RSPO no es la panacea, es todo lo que existe actualmente para controlar la producción de aceite de palma y es el primer paso para exigir la sostenibilidad.

 

La RSPO fue fundada en 2004 en respuesta a las presiones debidas a la atención negativa que la industria de aceite de palma estaba recibiendo por sus impactos sociales y medioambientales. Fue creada por productores, sociedad civil, gobiernos y compradores para dirigir estos impactos y crear una imagen que transmitiera la idea de “transformar los mercados para hacer que el aceite de palma sostenible sea la norma”. Comprende 558 miembros, de los cuales la tercera parte representan fabricantes de bienes de consumo y sólo el 17% de ellos son productores de aceite.